El día que nos conocimos…

“Claro que sí, dijo ella, vamos a por un tinto. Sebastián era el tipo de persona sociable, con quienes eran sociables. Siempre un café era la mejor forma de conocer a una persona. Solía idealizar a las personas, creía en ellas, pero tenía un límite, él decía: Todo el mundo es digno de mi confianza, hasta que me demuestra lo contrario. No era raro que tuviera muchas personas “conocidas”. Eres un “manyadito”, dijo Camila. No, nada que ver de dónde sacas esa palabra?, le preguntó. Sólo es un conocido, una conocida… Me parece que estamos en tu barrio, aquí todos te conocen, sonrió. No es lo más importante Camila, vamos a tomar el café al estilo parisino: Cómo lo quieres?, que especias le agregas?. Solo tomaré un capuccino. Bien, lo ordenó y adicionó un americano. Camila estás a punto de saborear lo mejor de lo mejor de un café común tomado en Starbucks. Cómo así?, vamos a por los vasos, se acercaron a la mesa por servilletas y azúcar. Ok, está comprobado que los beneficios de la canela y la vainilla son magníficos para levantar el ánimo, si los sumas a tu café en la cantidad adecuada, el sabor se torna apetecible, el aroma reconfortante y más!, seremos magníficos compañeros de charla… Fue así que empezaron a conocerse. Sebastián era de la idea que no se puede decir que conoces a una persona si por lo menos no han tomado café  juntos y conversado por lo menos tres horas. Claro, Camila, pueden presentarte, puedes presentarte, puedes contactar a alguien por redes, pero si no sales a por un café, es como saber que existe una persona llamada… porque por internet, por ejemplo, cuántas personas son auténticas?. Nunca podrías decir que la conocéis, si nó conversas cara a cara con ella. Escuchas el ritmo de su voz, o miras su lenguaje gestual. Eso se conecta muy bien en una conversa de café. Pero eso es una cita o nó?. Una salida, dijo, de hecho me considero bastante tímido para un tema tan directo como lo mencionas. Lo que trato de decirte y este es el punto: Nosotros entablamos conversación en aquella sala de chat, sabía de ti, pero no te conocía. Solo al salir del café podré decir que conozco a Camila. Me gusta conocer gente, conversar, disfrutar un café, una buena conversa. Quieres que te confiese un secreto?, susurró cómplice: He encontrado a tres tipos de personas durante mi vida, y no creo equivocarme: La primera es la que es totalmente desconfiada y no se arriesga a conocer a nadie si nó se la presentan, en el mundo en que vivimos considera que es mejor la seguridad. La segunda es la que deja saber solo unas cuantas cosas de ella en la conversa y trata de manipular la situación para crear una buena impresión. Por último para mí la más valiosa, con la que conecto más rápido en un sentido simple, es quien se muestra tal cual es, la que es segura de sí misma. Ella puede tener puntos de vista diferentes y los dice, puede ser torpe, inteligente, interesante, aburrida, clara o confusa, pero siempre conversará de manera simple sin tratar de mostrar algo que no es. Ese tipo de personas me gustan, porque me hacen crecer, podemos conversar de todo, absolutamente de todo, porque yo también me muestro tal cual. Ya! yo hablé demasiado te toca contarme sobre Camila. Dio un sorbo prolongado a su café azucarado… A ver cómo me resumo Sebastián?. Aquel día en que me ayudaste con el can, solo había salido a dar una vuelta con Duque, vivo sola, y me dedico al periodismo, tengo 31 años y soy muy idealista, de hecho creo en el amor romántico y en la vida espiritual, me gusta mucho leer; en realidad mi vida es bastante serena, tengo un horario que cumplir en la emisora y me apasiona mi carrera. Soy una persona que encontró una buena forma de vivir: Con simpleza absoluta. De hecho pasé por un tiempo en que valoraba muchas cosas superfluas, por ejemplo comprar compulsivamente, salir de marcha, trabajar por un sueldo, y alquilar un departamento gigante, mucho más grande de lo que necesitaba, hoy vivo en un cuarto con baño privado y es más que suficiente. Sentados en aquel muro ella empezó a contarle cosas como cuando vendió todo lo que tenía para sentirse libre de las cosas materiales. Sebastián solo imaginaba la idea de una vida simple dejándose llevar por las imágenes que ella relataba de su propia vida… Camila le enseñaría lo más importante en la vivencia de un ser humano…”

pareja-tomando-cafe

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