Los que no somos escritores, pero escribimos…

“Un fin de semana más que no puedo decir: Soy escritor… Sonrió al decirlo. Ella, Camila, bebió un poco de vodka, dio un mordisco a un chocolate ruso y le siguió con la mirada inquieta, como esperando la siguiente frase célebre de Sebastián. Silencio y el viento rondando por la terraza… No vás a decir más?… sonrió con picardía, para qué Camila?, para qué!; pues simple: Tienes mucho que decir y escribes, luego quiero seguir leyéndote… Dale, vamos, exprésate!… Bien, argumentos para que concluyas algo así?, solo uno: No me gusta lo que escribo. Llevo diez años de mi existencia terrena queriendo publicar mi primer libro,  sé que no lo haré… Se sentó como siempre con aquel cigarrillo oliendo a menthol, ya ni siquiera necesitaba las manos para sostenerlo, era como parte de su cuerpo.

Pareja-en-la-terraza

Como siempre ella tomó la iniciativa uniendo los puntos de la charla… A ver, vivimos bien, escribes y escribo, nos escribimos, aún estando a centímetros de distancia, leo y bastante, te leo, a mí me gusta saber de esas aventuras que relatas, que dejas a la imaginación de quien te lee… Por ejemplo, aquel romance inconcluso por tu afán de no comprometerte, esa voz interior que no apabulla, que no deja de tener inmensas ganas de decir, de hablar, de excederse… es tu propia voz, y no la vas a callar porque naciste con ése don. La gramática, la semántica y la ortografía son cosas de escritores, así empezó todo no?… Empezaste a lidiar con ello y dejaste de gustarte, nunca te ha sucedido lo de la foto horrible que me tomaste estando justo en la Torre Eiffel, aquella que yo reconocía como la peor y luchamos hasta hacer las pases en la cama para que la conservaras, no no, osea, yo, Camila, me lo imaginé…. todo…. Para mí mejor hubiera sido que la foto incluyera la banca y la torre pero no a mí, tú decías: La torre es nada sin ti… Me convenciste, como sueles hacerlo sin siquiera tocarme… escribiendo.eiffel_base

Después de escucharte entendí que lo que a mí me parecía una mala toma, resultaba ser la que más gustaba a todos tus amigos y a todas las personas que la vieron en tu billetera. Igual es el caso, a mí me gusta lo que escribes y a ti no… quien sabe a los demás…. Buen punto Camila, por eso nos entendemos bien, la iniciativa y la inspiración no se fuerzan… coincidimos, dame un poco de ese vodka, creo que te está capturando y estoy celoso, sonrió, mejor recapacito, y me concentro en ti, esos ojos claros me gustan tanto, como tu cuerpo, más aún me tienes bailando en tu mano, cuando argumentas con esa serenidad tan tuya… Hazme reír, seguro quieres estar más cerca y no te atreves. Que equivocada estás, no puedo estar más dentro tuyo, desde que regresamos de Francia, desde que recorría cada rincón de ésa habitación donde meses atrás Eduard contaba tus noches de insomnio, puedo describírtela como si estuviera en este preciso momento allí, y también puedo hablar del temblor en cada parte de tu cuerpo con tan sólo tocarte… Se amaron…”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: